martes, 20 de junio de 2006

A vueltas con la privacidad

Acabo de leer que de la misma forma que hay algunas impresoras que imprimen en todo lo que escriben, los datos ocultos de los documentos, también hay cámaras fotográficas que dentro de cada foto guardan una miniatura del original, de modo que si este es modificado de cualquier forma que sea, se puede comprobar a través de la miniatura cual ha sido la modificación ya que esta no se modifica nunca.

Esto es posible gracias al estándar Exchangeable Image File (EXIF) creado por la Japan Electronic Industry Development Association (JEIDA) y que se encarga de añadir los datos adicionales al archivo de imagen, pero este dato, esta capacidad, no es revelado al comprador de una cámara de fotos.

Lo positivo es que si alguien modifica una foto para evitar o saltarse el Copyright, su autor, a través de la miniatura, siempre podrá demostrar que aquella le pertenece, pero si alguien toma una foto, digamos comprometida, y la modifica para evitar el compromiso, por ejemplo pixelando la cara de un menor de edad, la miniatura mantendrá los datos originales, lo que a mi modo de ver es una inmoralidad.

Pero, en definitiva, lo que me preocupa es el desconocimiento que tenemos todos de las capacidades y funcionalidades de todos los artilugios que tenemos en nuestras manos.

Ya se que a muchos no les importa, a otros no les preocupa y otros no lo entenderían, pero por lo menos los fabricantes deberían publicarlo para que cada uno decida lo que mas le interesa.